Meta

El futuro de la IA es para todos

Mark Zuckerberg, CEO de Meta

Publicado originalmente en Wall Street Journal.

La historia de la democracia y la economía ha demostrado que el poder centralizado sofoca el potencial humano.

Tenemos la fortuna de vivir un momento increíble en la historia. En los próximos años, las personas podrán usar una superinteligencia que supera la capacidad humana para crear y descubrir cosas extraordinarias, emprender nuevos negocios, expresar sus ideas, aprender nuevos conceptos y mejorar sus vidas, su salud, sus relaciones y sus carreras.

La pregunta determinante de nuestra era no es si la superinteligencia existirá, sino quién tendrá acceso a ella. ¿Estará centralizada y restringida a unas pocas instituciones, o será una herramienta que empodere a todos?

Propongo una filosofía basada en el empoderamiento individual como fuente de prosperidad, la invención como el propósito principal de la superinteligencia y el equilibrio de poder como fundamento de seguridad.

Resulta sorprendente el tono fatalista de gran parte de quienes desarrollan inteligencia artificial. No entiendo por qué alguien que cree que la IA eliminará la mayoría de los empleos y gran parte de la relevancia de la humanidad se apresuraría a construir ese futuro. La idea de que la IA es tan peligrosa que el único camino seguro es una concentración extrema del poder parece, en sí misma, peligrosa. Históricamente, esperar que un poder absoluto, por más iluminado que este sea, provea benévolamente a la humanidad no ha producido resultados seguros ni positivos.

La humanidad ha sido testigo de muchos avances transformadores y siempre surge el temor de que las personas se quedarán atrás. Pero se ha generado mayor prosperidad, salud y libertad para la humanidad. Creemos que esto volverá a ser así con la IA, y que la abundancia del futuro puede ser compartida por todos. También creemos que los valores que nos trajeron hasta aquí, como la libertad, la investigación abierta, el libre mercado y la igualdad de oportunidades, son también los valores para construir un futuro positivo.

Poner el poder en manos de las personas para que persigan sus propias aspiraciones es como la humanidad ha logrado el mayor progreso. Las ideas novedosas y los grandes avances rara vez provienen únicamente de las instituciones establecidas. Estas vinieron de unos hermanos que en un taller de bicicletas creyeron que las personas podían volar, del aprendiz de encuadernador sin educación formal que descubrió cómo generar electricidad, y del joven en un garaje que pensó que las computadoras personales podían ser para todos. Creemos que esto seguirá siendo así. A medida que todos obtengan herramientas más poderosas, cada persona tendrá más capacidades para moldear el futuro.

La invención, no la automatización, será la mayor contribución de la superinteligencia. En una primera etapa, la IA podía responder preguntas y hacer trabajo rutinario. Pronto ayudará cada vez más a descubrir nuevos conocimientos, desde encontrar nuevos medicamentos para curar la enfermedad de un familiar hasta descubrir nuevas formas de mejorar un negocio. Si bien la cantidad de preguntas que puedes hacer en un día es limitada, la cantidad de cosas valiosas que la superinteligencia puede inventar para ayudarte a alcanzar tus metas es ilimitada.

A medida que la inteligencia se vuelva abundante, la pregunta más importante será cómo la dirigimos. Algunos argumentan que la superinteligencia por sí misma, o un pequeño grupo de expertos que la controle, debería decidir qué es lo mejor para la humanidad. Yo no estoy de acuerdo. La historia de la democracia y la economía ha demostrado que no existe una respuesta objetiva única sobre cómo las personas definen la mejor vida, y por lo tanto el mejor enfoque es dejar que las personas decidan lo que les importa.

En lugar de centralizar este poder, creemos que ofrecer una superinteligencia personal a todos es la forma de responder esta pregunta. Esto tiene el potencial de iniciar una nueva era de empoderamiento personal, en la que los individuos tengan mayor libertad para perseguir sus intereses y alcanzar su máximo potencial.

Las sociedades saludables también reconocen que la seguridad requiere controles y contrapesos. Si solo un puñado de instituciones posee la superinteligencia, inevitablemente ejercerán una influencia controladora sobre la economía, la ciencia y la política. Incluso con las mejores intenciones, esa concentración limitaría la capacidad de las personas para elegir su propio futuro.

Como ejercicio mental, imaginen que solo una persona tuviera un abogado superinteligente. Tendría una ventaja injusta en los tribunales, incluso si su posición fuera errónea. Eso conduciría a una sociedad peor. Pero ahora imaginen que todos tienen un abogado superinteligente. La justicia se llevaría a cabo de manera mucho más justa y eficiente que hoy. Cuando las personas están empoderadas, naturalmente se controlan y equilibran a sí mismas y a las instituciones más grandes.

La mayoría de las cuestiones sociales no pueden resolverse intentando alinear una única superinteligencia a ciertos valores. La humanidad no es un monocultivo. No existe una solución tecnológica que pueda alinearse con los intereses y los valores de todos al mismo tiempo. Cualquier superinteligencia individual tendría que priorizar algunos valores sobre otros y, en el proceso, sería incapaz de ser benevolente con todos.

Muchos riesgos requieren atención. En la mayoría de los casos, como con la ciberseguridad, la historia del software de código abierto ha demostrado que dar a todos acceso completo sería la mejor manera de proteger la seguridad a largo plazo. Para otros riesgos, incluidos los riesgos biológicos, será útil una mayor coordinación entre gobiernos y otras instituciones para el despliegue responsable de modelos.

Esto también aplica a la economía y al futuro del empleo. Existe un equilibrio entre el uso de la IA como herramienta de automatización versus como herramienta para empoderar a las personas a expandir sus habilidades y emprender nuevos negocios. Si la balanza se inclina hacia la automatización, el impacto en los empleos y en la economía puede ser negativo.

Pero si la superinteligencia se distribuye ampliamente, entonces creo que veremos más empleos en el futuro, no menos. Será significativamente más fácil iniciar negocios sin necesidad de recaudar grandes cantidades de capital. Espero que la economía se vuelva más emprendedora, con un mayor número de personas trabajando en pequeños negocios en lugar de hacerlo en grandes empresas.

Desarrollar la superinteligencia será el avance tecnológico más profundo que veremos en nuestras vidas. Meta está comprometida a construir con los principios de empoderamiento individual, invención y equilibrio de poder. El arco de la historia humana se ha inclinado hacia poner más poder en manos de las personas. Si estos valores lideran el camino, entonces soy optimista de que podemos construir un futuro positivo para todos.

Mark Zuckerberg, CEO de Meta.


:

Utilizamos cookies para personalizar contenido, adaptar y medir los anuncios, y proporcionar una experiencia más segura. Al hacer clic o navegar en el sitio, aceptas que recopilemos información dentro y fuera de Facebook mediante cookies. Consulta más información, incluida información relativa a los controles disponibles en: Política de cookies