Meta

Nuestro trabajo para proteger el plebiscito constitucional en Chile

En los últimos años, hemos trabajado en más de 200 procesos electorales a nivel mundial, varios de ellos en América Latina, y desde el 2016 a la fecha, hemos invertido 13.000 millones de dólares en tecnología y en la construcción de equipos dedicados a seguridad y a dar una respuesta rápida a potenciales abusos en nuestros servicios. 

Como parte de esa tarea, lanzamos herramientas que aportan transparencia a la publicidad política y electoral, creamos normas para prevenir abusos contra la votación, tanto en Facebook como en Instagram, y realizamos cambios a nivel producto para disminuir la propagación de contenido viral en WhatsApp y Messenger.

Hoy, queremos compartir las principales iniciativas que tendremos disponibles para el proceso de votación para el Plebiscito Constitucional en Chile. 

Equipo de elecciones 

Durante el periodo electoral, activaremos un equipo de respuesta rápida que coordina diferentes grupos internos de la compañía dedicados a identificar posibles violaciones a las políticas de nuestras plataformas. Integrado por especialistas de diferentes disciplinas, este equipo se apoya en procesos que combinan el uso de inteligencia artificial con revisión humana para atender cualquier potencial incidente en tiempo real, por ejemplo, intentos de suprimir el voto, o la publicación de contenido que incite a la violencia o busque difundir información falsa.

Trabajo con la autoridad electoral

A través de nuestras herramientas cívicas ponemos a disposición de nuestros usuarios información oficial provista por el Servicio Electoral de Chile (Servel). Asimismo, ofrecimos un canal voluntario y temporal por el cual Servel puede enviar a Meta Platforms Inc. pedidos de información sobre gastos de anuncios durante el proceso de plebiscito constitucional del 4 de septiembre.

La cooperación con autoridades electorales es parte del abordaje global de Meta en materia de elecciones alrededor del mundo.

Prevenir y desarticular la interferencia en el proceso electoral

Removemos los contenidos que infringen nuestras políticas sobre supresión del voto -contenidos que desalientan el voto o interfieren en él- y tampoco permitimos la incitación al odio o a la violencia. 

Actualmente, el 99,7% de las cuentas falsas que eliminamos de Facebook son removidas por la inteligencia artificial antes de que sean reportadas por los usuarios. También investigamos y eliminamos las redes que operan con cuentas falsas de forma coordinada para intentar manipular el debate público.

Transparencia en la publicidad política

La herramienta de transparencia permite a las personas y autoridades electorales saber quién es responsable de los anuncios políticos que ven en Facebook e Instagram. Todas las publicidades sobre temas sociales, política o elecciones en estas plataformas deberán estar identificadas con la etiqueta «Pagado por» y, para poder hacerlo, los anunciantes pasan antes por un proceso de autorización para confirmar su identidad y su residencia en Chile.

Estos anuncios se almacenarán en una Biblioteca de anuncios durante siete años. Con esa información producimos nuestro Reporte de Transparencia, que muestra el número total de anuncios y gastos publicitarios en política y elecciones en Facebook e Instagram, así como también información detallada sobre quién pagó, cuál fue la inversión aproximada y la audiencia alcanzada.

Cada mes, más de 3 millones de personas alrededor del mundo usan la Biblioteca de Anuncios y realizan más de 50 millones de búsquedas para saber quién financió un anuncio, tener un rango aproximado de cuánto invirtió y conocer el alcance de la publicidad en múltiples demográficos.

Herramientas de participación cívica

Con el objetivo de incentivar la participación ciudadana y que las personas encuentren fácilmente información relevante sobre la votación, durante el proceso electoral, Meta activará una serie de herramientas en Facebook e Instagram, como el recordatorio del día de votación, que redireccionará a las personas a la página de las autoridades electorales, con enlaces para consultar su puesto de votación asignado

De igual forma, cuando los usuarios busquen información sobre las votaciones en Facebook, el buscador les mostrará como primera opción el enlace de la autoridad electoral, con información oficial sobre el proceso electoral. 

Las personas en Chile también encontrarán stickers en las historias de Instagram para enriquecer sus conversaciones en torno a las votaciones. 

Combatir la desinformación

Removemos los contenidos en Facebook e Instagram que desalientan el voto o interfieren en él, como la información incorrecta sobre la fecha de la votación. 

También trabajamos con FastCheck.CL y AFP, verificadores de datos independientes, para revisar la veracidad de las publicaciones reportadas que no infringen nuestras políticas. Cuando los verificadores marcan una publicación como falsa, reducimos su alcance en Facebook e Instagram y envíamos una notificación a los usuarios que previamente compartieron ese contenido o que intenten compartirlo. El contenido revisado aparece en el Feed marcado con una etiqueta y acompañado por un artículo elaborado por los verificadores que explica por qué fue calificado como falso. 

Igualmente, y con el objetivo de desincentivar la publicación de información falsa, la persona que comparta repetidamente información que es calificada como falsa por los verificadores de datos, puede recibir penalidades al contenido y a la cuenta, desde bajar la publicación para que sea difícil de encontrar, hasta no recomendar la página o grupo.

Lo que hacemos en WhatsApp 

WhatsApp es una aplicación de mensajería privada, que utiliza el cifrado de  extremo a extremo, lo que la hace una plataforma segura, en la que solo aquellos que forman parte de la conversación tienen acceso al contenido de las interacciones, ya sean archivos, texto, fotos, llamadas, audio, video o cualquier formato de comunicación, solo puedes contactar a otro usuario en WhatsApp si tienes su número de teléfono. 

Gracias a que el cifrado es parte del ADN de WhatsApp, nadie, ni siquiera WhatsApp o Meta, pueden acceder a los mensajes. Lo anterior se traduce en que en WhatsApp no es técnicamente posible hacer moderación de contenido, ni existen algoritmos que puedan definir su circulación o alcance, el contenido permanece en los dispositivos de los usuarios. 

La naturaleza tecnológica de WhatsApp es distinta a la de las redes sociales y, por tanto, la forma de enfrentar la desinformación requiere otras herramientas. WhatsApp lo hace a través de tres pilares:

Herramientas de diseño para combatir la viralidad y proteger a los usuarios

Desde el 2019 WhatsApp viene introduciendo diversas medidas de fricción para dificultar el envío masivo de mensajes, sobre todo aquellos con contenido potencialmente dañino. Por un lado, en 2020, se introdujo una reducción al máximo de reenvíos de 20 a 5 chats por vez y solo a un chat grupal. Estos cambios trajeron, a nivel global, una reducción del 25% en la cantidad de mensajes reenviados. Además, esto incluye un rótulo, que muestra una doble flecha, en los mensajes «altamente reenviados» (aquellos que ya han sido reenviados más de 5 veces). Estas etiquetas nos mantienen más alertas a contenido viralizado. En 2020 el máximo de reenvíos de mensajes «altamente reenviados» se redujo de 5 a 1, lo que trajo una reducción de 70% en la cantidad de mensajes «altamente reenviados». 

Además de esas medidas tomamos acciones contra el comportamiento abusivo en la plataforma. 

Protegiendo la integridad de la plataforma

WhatsApp cuenta con una sofisticada plataforma de integridad que permite identificar rápidamente cuentas que estén haciendo uso de sistemas automatizados para el envío masivo de mensajes, así como otros comportamientos prohibidos por las políticas de uso del aplicativo. 

La plataforma de integridad de WhatsApp bloquea cada mes casi 8 millones de cuentas en el mundo utilizando herramientas de inteligencia artificial y aprendizaje automático. Importante destacar que este proceso ocurre de forma automatizada: el 75% del total de las cuentas que son detectadas y suspendidas lo son incluso antes que consigan enviar un solo mensaje o requieran el reporte de un usuario. 

Adicionalmente WhatsApp ofrece a los usuarios la posibilidad de reportar cuentas y mensajes indeseados. Los usuarios pueden reportar mensajes que consideren ofensivos o no adecuados para una conversación con tan solo elegir la opción “reportar“ dentro del perfil de un usuario. Se puede reportar un solo mensaje o bien una cuenta, así como cuentas individuales o chats grupales. Los reportes de usuarios son revisados por un equipo de operadores de WhatsApp y también ayudan a WhatsApp a proteger la integridad de la plataforma.

Ofreciendo herramientas para que los usuarios accedan a información fidedigna

En WhatsApp creemos que el combate a la desinformación es una responsabilidad de todos y que la desinformación se combate con más y mejor información. Por ello hacemos un llamado a nuestros usuarios a no compartir contenidos sin verificar la veracidad de los mismos. Más allá del llamado al uso responsable de la aplicación, WhatsApp ofrece herramientas para que los usuarios puedan verificar informaciones dudosas y acceder a fuentes confiables.  

Las alianzas que tenemos con las organizaciones de verificación de datos o fact-checkers son muy importantes para nosotros ya que permiten a nuestros usuarios revisar los mensajes sospechosos o imprecisos que reciben. En WhatsApp trabajamos con varias entidades pertenecientes a la Red Internacional de Verificación de Datos (IFCN, por sus siglas en inglés).  En Chile contamos con la colaboración de AFP y Tenemos que Hablar de Chile, con quienes destaca el desarrollo de un chatbot, en conjunto con WhatsApp, que ha facilitado el acceso de los ciudadanos al debate constitucional y hacerlos parte del mismo, proveyendo al mismo tiempo de información confiable sobre el proceso.

Finalmente, apoyamos iniciativas de autoridades y de la sociedad civil que tienen como objetivo facilitar el acceso de la población a información confiable, como lo hicimos durante la pandemia con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y diversas autoridades de salud en América Latina.