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Nuestro enfoque integral para proteger las elecciones estadounidenses de 2020  

Por Guy Rosen, VP de Integridad

Mucho antes de que comenzara el periodo electoral el año pasado, esperábamos que la elección fuera una de las más contenciosas de la historia. Y eso ocurrió antes siquiera de que supiéramos que serían realizadas en medio de una pandemia. Trabajamos desde el 2016 para invertir en personal, tecnologías, políticas y procesos que nos permitieran garantizar que estábamos listos y empezamos a planificar la elección específicamente dos años antes. Creamos una estrategia para que se extendiera hasta el día de la asunción en 2021, sabiendo que existía una alta posibilidad de que los resultados fueran a ser cuestionados. Hicimos planes específicos para ese escenario.

Esos planes fueron elaborados sobre el conjunto de inversiones y medidas que fuimos adoptando para garantizar la integridad en nuestras plataformas desde el 2016, entre ellas:

Si bien este último ítem es importante, se trató de apenas uno más de una larga serie de iniciativas implementadas mucho antes, durante y después de la elección. En la planificación, nos preparamos para diferentes escenarios y consideramos muchos factores sociales para entender cómo responder a la violencia.

Esa es en gran medida la razón por la cual desarrollamos opciones de producto para circunstancias extraordinarias, a las que internamente llamamos medidas “de emergencia”. Y es también el motivo por el que mantuvimos todos nuestros sistemas operacionales hasta mucho después del día de la elección e incluso luego de que identificáramos señales específicas de que las amenazas posibles se estaban estabilizando, más de un mes después de que los principales medios dieran por ganador al actual presidente Joe Biden.

Culpar por lo que ocurrió el 6 de enero a cómo implementamos uno de las muchas medidas listados en este texto es absurdo. Somos una plataforma de redes sociales significativa, por lo que es natural que el contenido sobre los grandes eventos tenga su reflejo en Facebook. Pero la responsabilidad por la insurrección recae meridianamente sobre quienes violaron la ley y sobre quienes los incitaron. Trabajamos con las autoridades en los días y semanas posteriores al 6 de enero con la meta de asegurar que estuviera disponible cualquier información que pudiera vincular a los responsables con los delitos que cometieron. Por supuesto que siempre hay aprendizajes sobre el trabajo que hacemos para proteger las elecciones y para responder de manera inmediata a las amenazas y los desafíos de largo plazo. Aplicaremos esas lecciones aprendidas mientras seguimos haciendo nuestro trabajo.